Con el objetivo del mejorar la oferta y competitividad de la cocina en miniatura en todas las comarcas de Gipuzkoa, el Campeonato persigue promover una cultura del Pintxo, sustentada en el siguiente decálogo:

TAMAÑO JUSTO PARA MÁXIMO SABOR:

El pintxo es alta cocina en miniatura. Dos o tres bocados que condensan todo un mundo de sabores, matices y texturas.

1.

HECHO EN CASA:

Un pintxo debe estar elaborado de forma artesanal en la cocina del establecimiento y con personal cualificado siguiendo el saber hacer tradicional.

2.

VANGUARDIA:

El pintxo debe destacar por su creatividad y vanguardia.

3.

PERSONALIDAD:

El pintxo debe poner en valor la personalidad e identidad del establecimiento.

4.

FRESCURA:

Los pintxos, tanto los calientes como los fríos, deben estar elaborados al momento.

5.

COMPROMISO CON EL PRODUCTO:

El pintxo debe apostar por el producto fresco, de proximidad y temporada.

6.

PROFESIONALIDAD EN EL SERVICIO:

El servicio del establecimiento de pintxos debe garantizar la limpieza, orden, seguridad alimentaria, atención amable y respetuosa y un servicio ágil y experto.

7.

INFORMACIÓN CLARA Y A LA VISTA:

El pintxo debe ofrecer una adecuada y coherente relación calidad-precio. A su vez, se debe exponer de forma clara su precio e ingredientes.

8.

A NUESTRA MANERA:

El establecimiento debe impulsar, la ruta del pintxo y el consumo en barra. El cobro mejor al finalizar el servicio.

9.

CONVIVENCIA Y CULTURA LOCAL:

El pintxo forma parte de nuestra identidad y constituye un pequeño tesoro que preserva una tradición de décadas. Con él se degusta el paisaje, generando a su alrededor un espacio de encuentro y convivencia donde el euskera encuentra su mejor expresión.

10.